Los
pintores jesuitas trabajaron en las ciudades del Río
de la Plata, Tucumán y Paraguay, incorporando
pinturas y esculturas a los templos y, dedicándose también
a la formación de indígenas, mestizos y negros en sus talleres.
Numerosos son los nombres y testimonios de su producción, que trascendieron
el tiempo y llegaron hasta la época actual. Entre ellos citaremos
sólo a un artista: el jesuita alemán Florián Paucke
(1719-1789), se conservan en Austria las ilustraciones acuareladas de
sus memorias, éstas son un completo registro de la Argentina
colonial: trajes de soldados y civiles, costumbres y usanzas de los
indígenas, la vida cotidiana, útiles de labranza, la
agricultura y hasta la fauna y la flora. |