La Fundación
Miguel Lillo nace como consecuencia del legado del Sabio y Filántropo,
Dr. Miguel Lillo, el que fuera aceptado por el Estado Nacional en
todos sus términos, mediante los Decretos Acuerdos N0 12.935 y 14.729/46,
ratificados por unanimidad por el H. Congreso de la Nación por Ley
N0 12.935 de 1947.
La admistración de su legado fue encargada por el Dr. Miguel
Lillo a 10 personalidades notables del quehacer científico y cultural
de Tucumán de la llamada Generación del Centenario,
quienes integrarían, con carácter vitalicio y ad honorem,
una Comisión Asesora. Cada uno de ellos estaba facultado para nombrar
su sucesor, y esta modalidad continúa hasta hoy. |