
Las poblaciones hispanas se fueron agrupando en el norte y noroeste
del territorio coincidiendo con la radicación de misiones jesuíticas
y franciscanas. A su vez los indígenas se replegaban en algunos
casos y por otros lado se sintieron atraídos por las actividades
coloniales. Esta asimilación también se dió en el terreno
social y dió origen a los criollos, es decir al mestizaje.
Los más indómitos practicaban el "malón"
hasta la implementación de la "Conquista del desierto".
La población indígena disminuyó en el primer siglo
de dominación española un 25%.
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Jesuítas y sus alumnos.
Dibujo. |